Cómo enseñar a un Teckel a hacer pis en el empapador (y en la calle) sin desesperar
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Cómo enseñar a un Teckel a hacer pis en el empapador (y en la calle) sin desesperar

noe88sbd@gmail.com · 10 de agosto de 2026

¡Hola, familia salchichera! Aquí vuelve vuestro copywriter y educador perruno de confianza. Hoy vamos a hablar de ese tema que a todos nos ha quitado el sueño (y nos ha hecho fregar el suelo a las tres de la mañana): los temidos "accidentes" en casa.

Has traído a tu precioso cachorro Teckel a casa. Es perfecto, huele genial, sus orejas son más grandes que su cabeza y todo es maravilloso... hasta que pisas un charco misterioso en el pasillo descalzo. ¡Bienvenido a la paternidad perruna!

Saber cómo enseñar a un Teckel a hacer pis es una de las consultas más buscadas en Google, y no me extraña. Nuestros perros salchicha son increíblemente inteligentes, pero también tienen una terquedad legendaria y, seamos honestos, a muchos no les hace ninguna gracia mojarse las patitas en la calle si llueve.

¡Pero no tires la fregona todavía! Hoy te traigo la guía definitiva, paso a paso, para que tu peludo pase del caos del salón a ser un campeón del empapador y, finalmente, el rey de la calle.

La mente del Teckel: ¿Por qué son tan cabezotas?


Antes de pasar a la acción, necesitas entender a quién te enfrentas. Los Teckels fueron criados para tomar decisiones por sí mismos mientras cazaban bajo tierra. Eso significa que si ellos consideran que la alfombra persa del salón es un lugar más cálido, suave y cómodo que la calle a cero grados... van a apostar por la alfombra.

El secreto del éxito: Con un perro salchicha, la fuerza bruta o los gritos no sirven de nada. El secreto está en la anticipación, la rutina estricta y hacer que ir al baño donde tú quieres sea la fiesta más divertida y deliciosa de su día.

FASE 1: Cómo enseñar a un Teckel a hacer pis en el  empapador


Si tu cachorro aún no tiene todas las vacunas, el empapador es tu mejor amigo. Aquí tienes los pasos para que lo entienda rápido:

1. Limita su espacio


Un Teckel pequeño en una casa grande se pierde. Si le das acceso a todas las habitaciones, nunca llegará a tiempo al empapador. Crea un "parque para cachorros" o delimita una zona segura fácil de limpiar. Pon su cama y comida en un extremo, y el empapador en el extremo opuesto. ¡Los perros odian ensuciar la zona donde duermen y comen!

2. El reloj biológico de la vejiga


Los cachorros tienen la vejiga del tamaño de una nuez. Debes llevarlo en brazos (recuerda: siempre sosteniendo bien su espalda) y ponerlo sobre el empapador en estos momentos clave:

  • Inmediatamente después de despertarse de una siesta.
  • 10 o 15 minutos después de comer o beber agua.
  • Justo después de una sesión intensa de juego.

3. La fiesta del siglo


Cuando lo pongas en el empapador, usa una palabra clave como "Pis" o "Baño". En el milisegundo en que termine de hacer sus necesidades, ¡hazle una fiesta! Dale un premio súper delicioso (un trocito de pavo o pollo cocido funciona de maravilla) y dile lo buen chico que es. Tiene que pensar que hacer pis en ese cuadradito blanco es la mejor decisión que ha tomado en su vida.

FASE 2: La transición a la calle


¡Enhorabuena! El veterinario ha dado luz verde y tu salchicha ya puede pisar la calle. Ahora toca trasladar todo lo aprendido fuera de casa.

1. Elimina los empapadores (Poco a poco)


Si quieres que aprenda a hacerlo fuera, debes empezar a quitarle la opción de hacerlo dentro. Ve reduciendo el número de empapadores en casa. Si estaba acostumbrado a hacerlo en el empapador cerca de la puerta, muévelo gradualmente hacia el exterior.

2. Paseos estratégicos y aburridos


Al principio, el paseo no es para oler flores ni jugar con otros perros; es una "misión de baño". Llévalo a una zona tranquila, preferiblemente con césped o tierra (les suele gustar más que el asfalto frío). Quédate quieto, déjale un radio de correa corto y espera. Si caminas rápido, se distraerá con el mundo y se olvidará de hacer pis hasta que llegue a la comodidad del salón.

3. El traslado del olor


Un truquito de oro: si tu perro no entiende que la calle es un baño gigante, baja a la calle un empapador usado (solo un poco) o empapa un trozo de papel en su orina y déjalo en el césped. Su instinto le dirá: "Ah, aquí huele a mi baño, este debe ser el sitio".

4. Premios nivel "Estrella Michelin"


Al igual que con el empapador, la recompensa en la calle debe ser espectacular. No le des el premio cuando lleguéis a casa, dáselo exactamente en el momento en que termina de hacer pis en la calle. Si hace sus necesidades fuera, alarga el paseo como premio extra. Si lo metes en casa nada más terminar, entenderá que hacer pis significa "fin de la diversión" y aguantará lo máximo posible.

Tabla de Supervivencia: Lo que SÍ y lo que NO debes hacer


Para que no te queden dudas, aquí tienes el resumen de oro. Imprímelo si hace falta:




Enseñar a un Teckel a ir al baño requiere de tres ingredientes: paciencia infinita, limpieza enzimática y kilos de premios sabrosos. Habrá días en los que creas que ha retrocedido, pero mantén la calma y la rutina. Antes de que te des cuenta, tu pequeño cazador de patitas cortas te estará pidiendo salir a la calle como todo un caballero o una dama. ¡Mucho ánimo y a por esos premios!